La soledad de un corredor

Hace un par de años que encontré una nueva forma de comunicación, una terapia personal en mi vida. El correr, me ha permitido estar sólo, encontrarme conmigo mismo y contemplar la soledad en la naturaleza. El correr me permite reflexionar, desahogar y tomar decisiones importantes. El correr me ayuda experimentar la soledad de una manera distinta. No solo ayuda mi estado de salud pero me alivia el corazón. Me doy cuenta que en los lugares que he corrido se han quedado atras heridas, días malos, discusiones, momentos de nostalgia. Para mí, el correr es un tipo de terapia que me aconseja y me ayuda a seguir adelante. El correr me hace apreciar más la vida, valorar a mi familia y amigos. Me ayuda a creer en mí, que si me propongo una meta la puedo lograr. No siempre la soledad es oscura, también puede ser positiva para que nos hable y abra los ojos. La soledad de correr me hace sentir el amor de Dios, del universo, de la naturaleza. Cada caricia de viento que sopla sobre mi rostro me recuerda que la vida es única y no tiene precio. El poder respirar, escuchar los pajaros cantar, ver las flores nacer, todas son muestras de vida. La satisfacción de llegar a casa después de correr, ver a la gente que amo, me recuerda lo que estoy aquí para vivir. 
Follow me on INSTAGRAM @armandogaytan1